En el punto de mira (XII)

El teniente Franz von Werra

El teniente Franz von Werra, as de la Luftwaffe. Participó en la Campaña de Francia y en la Batalla de Inglaterra, donde fue derribado sobre Kent y arrestado por los británicos. Enviado a Canadá como prisionero de guerra, logró escapar de su cautiverio en un periplo que le llevó por EEUU, México, Brasil, España e Italia antes de llegar de nuevo a Alemania.

Llegó a participar en la Operación Barbarroja sobre la URSS, ofreciendo además su valiosa experiencia durante los interrogatorios a pilotos enemigos tras haberlos sufrido él mismo durante su cautiverio.

El 25 de octubre 1941 Werra despegó en su Messerschmitt Bf 109F-4 Número 7285 para un vuelo de práctica. Su avión sufrió un fallo total de motor y se estrelló en el mar al norte de Vlissingen, Países Bajos.

En un encuentro con la prensa, fue fotografiado junto a su avión jugando con Simba, su cachorro de león que era la mascota de la unidad.

En el punto de mira (IX)

El 18 de abril de 1945 finalizaba la batalla de las colinas de Seelow donde el ejército alemán es derrotado por el ejército soviético en la que fue la mayor batalla librada en suelo alemán además de la última acción defensiva en el Frente Oriental antes de la entrada de los rusos en Berlín. El ataque sobre la capital del Reich comenzaría el 20 de abril, día del cumpleaños de Adolf Hitler, precedida por un bombardeo masivo de la artillería soviética.

El monumento en memoria de la victoria fue diseñado por los escultores soviéticos Lev Kerbel y Vladimir Zigal e inaugurado el 27 de noviembre de 1945. Es uno de los tres monumentos a la victoria erigidos en Küstrin (hoy Kostrzyn), Seelow y Berlin-Tiergarten por orden del comandante supremo de las fuerzas de ocupación soviéticas en Alemania, el mariscal Georgy Zhukov.

La inscripción situada en su base reza: “Gloria eterna para los héroes que cayeron luchando contra el fascismo invasor de la libertad e independencia de la Unión Soviética”. La escultura de bronce fue fundida en la fundición Noack de Berlín y nos muestra a un soldado del Ejército Rojo sosteniendo el famoso subfusil soviétic PPSh-41y descansando su mano sobre la torreta de un tanque alemán Panzer V “Panther” destruido.

En el mural se grabaron los versos compuestos por el poeta alemán Helmut Preiβler y fue instalado en 1977 honrando la victoria del Ejército Rojo sobre la de la nación alemana y su liberación del fascismo.

“Vosotros nunca seréis olvidados, soldados soviéticos!
Vuestros nombres cincelados en piedra resistente.
Vuestras obras impresas en la memoria
Vosotros disteis vuestras vidas para liberarnos del Fascismo y la guerra.
Lo que ardía en vosotros, será nuestra antorcha”

Monumento a la victoria erigido por la URSS, memorial de la batalla de Seelow

Monumento a la victoria erigido por la URSS, memorial de la batalla de Seelow

En el punto de mira (VII)

El corresponsal de guerra australiano Allan Wood fotografiado por Dennis M.Smith, uno de los tres fotógrafos oficiales de la Photographic Unit del Ejército Británico. Todos ellos participaron en el ataque aerotrasportado junto a la 1st British Airborne Division sobre Arhem, Holanda, en el marco de la malograda Operación Market Garden en septiembre de 1944

Wood participó en la operación Market Garden en septiembre de 1944

Wood participó en la operación Market Garden en septiembre de 1944

 

 

En el punto de mira (VI)

La Guerra de Invierno supuso una gran humillación para el Ejército Rojo, que infravaloró el ardor combativo de los fineses. El paseo militar que esperaban se transformó en una estrepitosa derrota que frenó su avance tal día como hoy de 1939, frente a la defensa finesa en el Istmo de Carelia , llamada línea Mannerheim.

Los finlandeses, muy inferiores en número y sin armamento antitanque pero adecuadamente pertrechados para la guerra invernal, propinaron un absoluto revés a las tropas soviéticas que bajas de moral y suministros, se negaban a lanzarse en ataques en masa contra las posiciones de la línea Mannerheim, de la que la propaganda soviética había hablado como “equiparable a la línea Maginot“. Excusas propagandísticas de Stalin, que nunca quiso reconocer su error al purgar masivamente el ejército de oficiales y mandos “desleales y traidores” llevado por su paranoia y que convirtió a la URSS en una potencia militar de tercera a los ojos del mundo. Sin embargo Hitler se tomaría muy enserio la patética actuación soviética en Finlandia, subestimando el potencial del Ejército Rojo, que aún tendría mucho que decir y sobre todo, muchas vidas que entregar a la causa.

Soldado ruso congelado colocado por los fineses como advertencia (1940)

Soldado ruso congelado colocado por los fineses como advertencia (1940)

A modo de macabro espantapájaros, los tenaces soldados fineses colocaron un soldado ruso congelado de pie, para disuadir a los soviéticos de continuar su avance. La Guerra de Invierno fue un conflicto de desgaste que acabó finalmente con una derrota táctica para la URSS, pero en lo estratégico logró que los finlandeses cedieran territorios como Salla al este, Carelia al sureste, las islas  del golfo de Finlandia y la península de Hanko con su base naval.